La Terapia Akáshica indaga en un nivel de energía causal, aportando soluciones extraordinarias para salvar situaciones inexplicables de nuestra vida.

Mostrando entradas con la etiqueta magia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta magia. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de febrero de 2012

¿Como funciona el mundo invisible en su relación con la vida humana?

Primero debemos recordar unos datos que en otros lugares del libro «Terapia Akáshica» han tenido mayor desarrollo:

- en todos nuestros actos interviene la Kundalini porque es nuestra fuente energética, tal como el combustible lo es para cualquier máquina. Si trazamos un símbolo en el espacio, donde podríamos creer que solo movimos unas moléculas de gas, nos equivocamos; nuestra Kundalini trazó unas líneas brillantes que se pueden ver desde el mundo invisible. Si una máquina o un brazo robótico lo hiciera... nada se vería en el otro mundo.

- podemos trazar símbolos al azar, lo que es ya suficiente para provocar alguna conmoción en el más allá... pero ¿Qué sucede si sabemos fehacientemente lo que trazamos? Nuestro Tercer Ojo (el segundo, puesto en el medio de la frente) guiado por la glándula pineal, agrega una energía significativa que puede ser leída perfectamente por los seres invisibles que se transmiten el mensaje con mayor rapidez de lo que nosotros telefoneamos... ellos sí, utilizan la velocidad del pensamiento, la cual es doscientos millones de veces más rápida que la nuestra (dato extraído de los Registros).

 
Por ejemplo, en «El Gran Libro de las Firmas Angelicales» se presentaron 55 firmas angelicales. Son dibujos que repetidos en el espacio pueden convocar a un EI (+1) o «ángel» -si así lo preferimos- muy específico. La «Firma Angelical nº 52», cuando se diseña en el espacio convoca un ángel cuya función es ser: Maestro de los refuerzos benditos otorgados por Dios a los que se comprometan a ayudar a débiles, pobres y necesitados.

- podemos recitar palabras... también son escuchadas en el mundo invisible, pero ¿qué pasa si son palabras mágicas? Por ejemplo, ¿Qué sucede si recitamos la palabra QEQEWEELEZ, tapándonos el ojo izquierdo? Convocaremos a un EI(+1) capaz de erradicar de nosotros ciertas energías negativas. Es una de las técnicas presentadas en el libro: «Control Mental de Acuario».
También podemos recitar los 3333 sonidos del libro: «Poesías Angelicales», y estaremos solicitando una verdadera cirugía espiritual en nuestra psiquis.
Estas son las llamadas «palabras mágicas», y lo son porque juntan dos características necesarias para que el mundo invisible nos preste atención: participa de la acción, a la vez, una Kundalini humana y el apoyo sabio de una glándula pineal expresada a través del Tercer Ojo de la misma persona. Para los seres del mundo invisible, es suficiente para justificar su intervención.

- No todos los EI(+1) reaccionan a gesto y palabra; muchos, los más importantes, necesitan que se les envían mensajes altamente codificados para decidir intervenir en nuestros asuntos.

jueves, 2 de febrero de 2012

Los seres invisibles son como interlocutores, mediadores y técnicos que ayudan el investigador a comunicarse con los Registros Akáshicos ¿Esto es así?

Es cierto, y es el momento para que el lector realice un salto cuántico. Si es religioso y cree en los ángeles, será fácil. Los ángeles nos ayudan en todo... ¿por qué no lo harían también en la T.Ak.? Ya que la meta no es solo profesional, sino que antes que nada, persigue ayudar al prójimo. Más difícil será para el ateo, el de formación científica o el que no cree en nada, admitir que nuestro mundo material está constantemente superpuesto a muchos otros mundos de dimensiones y vibraciones diferentes, poblados de seres invisibles (que NO TIENEN CUERPO porque no lo necesitan) y que interfieren positiva o negativamente con los humanos. Existe un arte, en las viejas tradiciones herméticas, que gracias al presente libro está en camino de volverse una ciencia, que se llamará la Magia Científica. El arte mágico debe cambiar de fachada, debe retirarse del monopolio religioso/sectario -siempre ligado a los abusadores de poder- y ponerse al alcance de todo individuo que desea indagarlas. El ter. ak. aprende en su formación que la magia debe considerarse como una ciencia de la comunicación entre dos mundos. Para comprenderla hay que borrar de su entorno todos los contextos místicos, los contextos supersticiosos, sacar el valor absoluto de las técnicas, extraer los medios que podemos cuantificar, reproducir en el laboratorio o en casa, que no dependen de poderes individuales sino de tecnologías bien determinadas que cada persona puede aprender y practicar a título experimental.
Si aplicamos este protocolo a todos los textos religiosos y sagrados, a los libros herméticos, a las tradiciones mágicas de todas las épocas... descubrimos que todas tenían encriptadas en sí mismas fragmentos de una ciencia devorada por el mar junto con la Atlántida.



Y antes que el lector, ofendido en sus creencias arqueológicas se levante de su sillón, profiriendo: «¡creí que este libro era más serio!» le diremos ¡que tiene razón! En realidad, poco debe importarnos que provenga de la Atlántida o de otro planeta: todo lo que piensa en el universo va a buscar sus conocimientos en la única fuente donde se encuentran: Los Registros Akáshicos. Así hicimos nosotros también creando la T.Ak.
Decidimos reivindicar una herencia milenaria, una herencia que en encarnaciones pasadas muchos de nosotros hemos utilizado y colaborado en desarrollar. Desde hoy, y a partir de la lectura de este libro, invitamos a nuestros lectores a dejar de lado todos sus prejuicios, aceptar por un momento solamente que la educación religiosa, las exageraciones de las sectas, el fanatismo religioso, los poderes ocultos, las supersticiones que explotan los cineastas... en toda esta confusión nos escondieron una ciencia de la comunicación, que hemos intentado reinventar a través de la radio, de la televisión, de Internet, de las comunicaciones satelitales. Siempre tuvimos acceso a la comunicación con este otro mundo... en realidad no nuestro hombre neuronal, sino su camarada: el hombre bioenergético.

Tomemos una actitud científica, si esto lo tranquiliza; hemos peleado para recuperar y utilizar todo tipo de energías, incluida la atómica, la solar y la energía de gravedad; la fuerza de nuestro miedo a la muerte, a lo desconocido ¿podría ser tan poderosa que nos hiciera desdeñar una fuente de energías inteligente? La fuerza de nuestra educación –incluso la religiosa- ¿Nos hará desaprovechar las puertas de acceso a estas energías, que precisamente se encuentran escondidos en estos textos de simbología mística?

Y, para ir más lejos en la actitud científica, ¿Quién le pide creer sin probar? La religión precisamente, la que nos pide creer en sus dogmas, y apoya su poder sobre tecnologías mágicas que escondió en sus textos, o que tal vez quiso preservar. Quisiera que el lector no se confunda: en calidad de autor tengo mi creencia religiosa bien arraigada, pero por respeto a la libertad individual, no me permitiría jamás, opinar sobre creencias ajenas; por el contrario mi propósito llegará a reforzarlas con las observaciones siguientes:
Existe otra forma de leer los textos sagrados, no desde el sentido intelectual o histórico, sino desde el puro sentido energético. Años de indagación y experimentación permitieron poner de manifiesto que cada fragmento de los grandes textos religiosos son como direcciones de páginas web angelicales, a las cuales podemos recurrir para conseguir acciones energéticas de todo tipo. El libro donde he desarrollado estos conceptos se llama «Alta Magia Ceremonial».

El ter. ak. utiliza estas energías porque la máquina de acceso les permite conocer el sentido energético de cada versículo o fragmento de texto; la misma le enseña cómo colaborar con esta energía y plasmarla en objetos materiales, darles vida transformándolos en moradas angelicales.

Son los hombres que piden a sus congéneres, creer en sus palabras. Observemos que el mundo divino no nos pide lo mismo, nos ofrece solo «probar, pensar, adoptar o rechazar».

En definitiva, esta actitud es más digna que la de un investigador, por tal motivo escribí libros tales como: «El gran libro de las Firmas Angelicales», «Las 50 Revelaciones », «Velas de Poder», etc... ¡Que pruebe el lector!

http://culturakashica.blogspot.com/p/libros.html

jueves, 26 de enero de 2012

Quinto plano de la realidad que trata la Terapia Akáshica: el plano ocultista

Todo lo que ocurre en nuestro mundo visible es a la vez consecuencia de un hecho ocurrido en el mundo invisible y la causa de un acontecer que regresará al mundo invisible. La recíproca también se verifica.
Detectar cuáles seres invisibles, positivos o negativos, cuáles energías, inteligentes o no, también de doble polaridad, han intervenido en un trastorno eventual de un paciente, es garantizarle que no seremos engañados por los síntomas aparentes que manifiesta. Más fuerte todavía: no existe ninguna situación decisiva de nuestra vida que no sea un terreno de batalla para ángeles y demonios; el arte de la Magia Científica consiste en conocer sus nombres y apoyar el angelical con recursos de poderes especiales. Será un caso de consciencia para los profesionales, cuando en las próximas décadas podamos demostrar científicamente, la existencia de estos seres y energías, tan infinitesimales que la tecnología moderna no tiene ningún captador capaz de registrarlos, medir ni clasificar. La crisis de consciencia ocurrirá cuando recuerden la presenta afirmación: «los agresores invisibles, no se manifiestan de forma folklórica (tal como lo pronostican las películas del género o los escritores relacionados), sino simulando  trastornos mentales o generando enfermedades físicas.» Cuando un profesional, de toda buena fe, desde los estudios que cursó, diagnostica enfermedades físicas o mentales, probablemente tiene razón en cuanto a la manifestación aparente, aun más si esta respaldado por exámenes clínicos, pero si en la búsqueda etiológica, es decir en la investigación sobre las causas, no incluye todos los ejes que requiere la holística, habrá sacrificado la verdad sobre el altar del orgullo científico. Peor aún. No solo los seres y energías negativas del mundo invisible se manifiestan en forma negativa, simulando patologías diversas... sino también muchos de los positivos pueden hacerlo para atraer la atención del sujeto. La capacidad que tiene el ter. ak. de analizar este plano, sin riesgos, le permite encontrar causas reales, y trabajar en sanearlas, si bien dichas patologías pueden haber resistido los tratamientos clásicos.